🔥 PARTE 2 — «¡MI HIJO TE COMPRÓ TODO!»

—¡¿Qué hiciste?!

Min-jun agarró el contrato.

Seo-yeon recuperó tranquilamente su bolso.

—Lo que debí hacer hace meses.

La suegra le arrebató los documentos a su hijo.

—¡Tú eres director! ¡Ella no puede despedirte!

Seo-yeon sonrió.

—Directora soy yo.

Silencio.

Min-jun palideció.

—Seo-yeon…

—¿Nunca se lo contaste?

La suegra miró a su hijo.

—¿Contarme qué?

Seo-yeon sacó su identificación corporativa.

SEO-YEON HAN — DIRECTORA EJECUTIVA.

La suegra quedó congelada.

—¿Tú trabajas allí?

—No exactamente.

—¿Entonces?

—Mi padre fundó la empresa.

La suegra soltó una carcajada.

—¡Tu padre está jubilado!

—Sí.

Seo-yeon miró a Min-jun.

—Y hace seis meses me entregó el control.

La sonrisa de la suegra desapareció.

—Min-jun… ¿lo sabías?

Él guardó silencio.

—¡RESPÓNDEME!

—Sí.

¡PLAF!

La suegra abofeteó a su propio hijo.

—¡ME DIJISTE QUE ESA EMPRESA ERA TUYA!

Seo-yeon cruzó los brazos.

—También le mintió sobre el sueldo.

—¿Qué sueldo?

—Min-jun gana ocho mil al mes.

La suegra frunció el ceño.

—¡Mi hijo gana cincuenta mil!

Seo-yeon negó.

—Los otros cuarenta y dos mil salen de mi cuenta.

Silencio absoluto.

La suegra miró lentamente a su hijo.

—¿Ella completa tu sueldo?

Min-jun apretó los dientes.

—Era temporal.

Seo-yeon soltó una risa.

—Tres años no son temporales.

—¡YO IBA A DEVOLVERTE TODO!

—Perfecto.

Seo-yeon sacó otra carpeta.

—Empieza por devolverme los dos millones.

Min-jun quedó inmóvil.

—¿Dos millones?

—Sí.

—¡Yo nunca tomé tanto!

Seo-yeon lo miró seriamente.

—Eso pensé.

La suegra preguntó:

—¿Qué significa?

Seo-yeon abrió varios movimientos bancarios.

—Alguien lleva dos años retirando dinero utilizando las credenciales corporativas de Min-jun.

Él tomó los documentos.

—Yo no hice estas transferencias.

—¿Seguro?

—¡Completamente!

La suegra intervino:

—¡Entonces alguien está intentando incriminarlo!

Seo-yeon respondió:

—Por primera vez estamos de acuerdo.

Min-jun levantó la mirada.

—¿Ya sabes quién?

—Tengo una sospecha.

—¿Quién?

Seo-yeon miró directamente a su suegra.

La mujer dio un paso atrás.

—¿Por qué me miras?

—Porque todas las transferencias terminaron en una compañía.

Seo-yeon mostró el nombre.

MJK INVESTMENTS.

Min-jun frunció el ceño.

—Nunca escuché ese nombre.

La suegra se quedó completamente quieta.

Seo-yeon lo notó.

—Pero su madre sí.

—¡No!

—Entonces dígame qué significan las iniciales.

La suegra guardó silencio.

Seo-yeon respondió:

Mi-ja Kang.

Min-jun giró hacia su madre.

—Ese es tu nombre.

—¡Cualquiera pudo utilizarlo!

Seo-yeon sacó su teléfono.

—Por eso revisé los registros.

Mostró una fotografía.

La suegra aparecía entrando al banco.

Min-jun perdió el color.

—Mamá…

—¡PUEDO EXPLICARLO!

—¿Robaste dinero usando mi nombre?

—¡NO LO ROBÉ!

—¿Entonces qué hiciste?

La mujer gritó:

—¡RECUPERÉ LO QUE NOS PERTENECÍA!

Silencio absoluto.

Seo-yeon frunció el ceño.

—¿Qué significa eso?

La suegra respiró agitadamente.

—Tu padre construyó esa empresa con dinero de nuestra familia.

Seo-yeon quedó inmóvil.

—¿Qué?

—Hace treinta años, tu padre y mi esposo eran socios.

Min-jun preguntó:

—¿Papá conocía al padre de Seo-yeon?

—Eran mejores amigos.

Seo-yeon negó.

—Mi padre jamás habló de él.

—Porque terminó traicionándolo.

Seo-yeon golpeó la mesa.

—¡Cuidado!

La suegra sacó una fotografía antigua.

Dos hombres jóvenes aparecían frente a una pequeña fábrica.

Min-jun reconoció a uno.

—Ese es papá.

Seo-yeon reconoció al otro.

—Y ese es mi padre.

La suegra dejó un viejo contrato sobre la mesa.

—La empresa originalmente pertenecía a ambos.

Seo-yeon comenzó a leer.

50 % — HAN JI-HO.

50 % — KANG DAE-HYUN.

Min-jun quedó helado.

—Entonces ¿qué ocurrió con la mitad de papá?

La suegra respondió:

—Desapareció cuando él murió.

Seo-yeon levantó la mirada.

—Su esposo murió en un accidente.

—Eso fue lo que dijeron.

Silencio.

Min-jun se acercó a su madre.

—¿Qué estás insinuando?

—Tu padre descubrió que alguien falsificaba documentos.

—¿Quién?

La suegra señaló el apellido Han.

—Su suegro.

Seo-yeon rompió el documento contra la mesa.

—¡MENTIRA!

—Tengo pruebas.

—¡Muéstrelas!

La suegra sacó un sobre.

Dentro había transferencias, firmas y cartas.

Seo-yeon revisó una.

Su expresión cambió.

—Esta firma no es de mi padre.

Min-jun observó el papel.

—Entonces alguien la falsificó.

Seo-yeon giró hacia la suegra.

—¿Quién le entregó estos documentos?

La mujer no respondió.

—¿QUIÉN?

Finalmente habló:

—Tu madre.

Seo-yeon quedó paralizada.

—Mi madre murió cuando yo tenía nueve años.

La suegra negó.

—Eso crees tú.

Silencio absoluto.

Min-jun frunció el ceño.

—¿Qué significa?

La suegra abrió su teléfono.

Mostró una fotografía reciente.

Seo-yeon dejó de respirar.

Una mujer mayor bajaba de un automóvil.

—No…

—La fotografía fue tomada hace cuatro meses.

Seo-yeon comenzó a temblar.

—Esa mujer…

Min-jun preguntó:

—¿Es tu madre?

—Sí.

Seo-yeon arrebató el teléfono.

—¿DÓNDE ESTÁ?

—No lo sé.

—¡USTED TIENE ESTA FOTO!

—Porque ella vino a buscarme.

Seo-yeon quedó inmóvil.

—¿Para qué?

La suegra miró el contrato.

—Para advertirme que alguien había vuelto a mover el dinero robado hace treinta años.

Min-jun preguntó:

—¿Quién?

—No quiso decírmelo.

Seo-yeon respondió:

—Entonces ¿por qué desapareció otra vez?

La suegra bajó la mirada.

—Porque encontró algo.

—¿Qué?

—El documento original de propiedad de la empresa.

Silencio.

Seo-yeon frunció el ceño.

—¿Qué demostraría?

—Que ni tu padre ni el padre de Min-jun eran los verdaderos propietarios.

Ambos quedaron congelados.

Min-jun preguntó:

—Entonces ¿quién fundó realmente la empresa?

Una voz respondió desde la puerta:

—Yo.

Todos giraron.

Un anciano elegantemente vestido entró acompañado por un abogado.

Seo-yeon quedó inmóvil.

Min-jun preguntó:

—¿Quién es usted?

El hombre colocó un documento amarillento sobre la mesa.

CERTIFICADO ORIGINAL DE CONSTITUCIÓN.

Seo-yeon leyó el nombre.

PARK SEONG-HO.

La suegra retrocedió.

—Usted murió hace treinta años.

El anciano sonrió fríamente.

—Eso fue exactamente lo que alguien necesitaba que todos creyeran.

Min-jun miró a su madre.

—¿Lo conoces?

Ella comenzó a temblar.

—Sí.

Seo-yeon preguntó:

—¿Qué relación tiene con mi padre?

El anciano respondió:

—Han Ji-ho y Kang Dae-hyun trabajaban para mí.

Silencio absoluto.

—Yo fundé la compañía.

Seo-yeon señaló el documento.

—Entonces ¿por qué terminó en manos de nuestras familias?

El anciano miró a la suegra.

—Porque alguien falsificó mi muerte y dividió mis acciones.

Min-jun palideció.

—¿Quién?

El anciano sacó una fotografía.

En ella aparecía él junto a una mujer joven.

Seo-yeon reconoció inmediatamente el rostro.

—Mamá…

El anciano asintió.

—Tu madre descubrió todo.

Seo-yeon se acercó.

—¿Está viva?

—Sí.

—¿Dónde?

El hombre guardó silencio.

—¡DÍGAME DÓNDE ESTÁ MI MADRE!

—Desapareció hace cinco días.

Seo-yeon quedó helada.

—¿Quién fue la última persona que la vio?

El anciano miró lentamente a Min-jun.

Todos giraron hacia él.

Min-jun retrocedió.

—¿Yo?

El anciano negó.

—No tú.

Señaló detrás de él.

Min-jun giró.

La suegra estaba intentando salir silenciosamente del vestidor.

—Ella.

La mujer se detuvo.

Seo-yeon apretó los puños.

—¿Qué le hizo a mi madre?

—¡NADA!

El anciano respondió:

—Entonces muéstrales el mensaje que recibiste anoche.

La suegra quedó blanca.

Min-jun preguntó:

—¿Qué mensaje?

Ella permaneció callada.

Seo-yeon le quitó el teléfono.

Había un mensaje sin borrar:

“TENGO EL DOCUMENTO ORIGINAL. MAÑANA SEO-YEON SABRÁ TODO.”

Seo-yeon levantó lentamente la mirada.

—¿Quién lo envió?

La suegra susurró:

—Tu madre.

—¿Y qué respondiste?

Seo-yeon abrió la conversación.

Solo había cuatro palabras:

“NO LLEGARÁS A MAÑANA.”

Silencio absoluto.

Min-jun miró horrorizado a su madre.

—¿Qué hiciste?

La historia había comenzado con la suegra humillando a Seo-yeon:

“¡MI HIJO TE COMPRÓ TODO!”

Pero ahora habían descubierto que Min-jun vivía de su dinero, alguien había desviado millones usando su identidad y la madre que Seo-yeon creía muerta podía seguir viva.

Y el último mensaje de la suegra acababa de convertir una pelea familiar en algo mucho más oscuro.

CONTINUARÁ.

By yhq9q

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